
Capítulo 15: Presentimiento.
''Narra Emma''
Recogí mis cosas y mirando al suelo
salí de la habitación después de guardar bien la imagen de
aquella pared pintada por Justin en mi cabeza. Escuché como cerró
la puerta tras él y comenzó a caminar hasta colocarse a mi lado y
cruzar juntos y en silencio todo el pasillo hasta llegar al ascensor
y bajar al vestíbulo de aquel gran edificio. Justin le devolvió las
llaves a aquella mujer y corriendo salimos de allí montándonos en
el coche que estaba aparcado justo en la puerta. En silencio llegamos
hasta el hotel, y como siempre, entramos por la parte trasera para no
ser vistos.
Subimos hasta la planta donde se
encontraba mi habitación y la de todos los demás bailarines y
algunos del equipo. Salió del ascensor conmigo y me acompañó hasta
la puerta de la habitación. Metí la tarjeta y cuando se encendió la
luz verde abrí la puerta antes de girarme para mirar a Justin
sonriente. Él me devolvió la sonrisa y acarició mi mejilla
haciendo que cerrara un segundo mis ojos al notar la yema de sus
dedos acariciarme.
-¿Estás bien? -me preguntó mirándome
con dulzura.
-Sí, estoy bien -sonreí.
-Ven aquí, anda -dijo mientras me
rodeaba con sus fuertes brazos y yo hundía mi cabeza en su pecho.
-Gracias, Justin -susurré rodeando su
cintura con mis brazos.
-No las des, y ahora -dijo besando mi
cabeza antes de separarse- tienes que descansar, mañana será un día
duro, buenas noches, Emma.
-Buenas noches, Justin. Descansa
-sonreí y besé su mejilla antes de entrar en mi habitación.
Suspirando me quité la gorra y la tiré
al suelo con fuerza antes de colocar mi cabeza en la puerta cerrando
mis ojos. Avancé hasta llegar a la cama y abrí mi maleta para sacar
algo para dormir, me recogí el pelo en un moño mal hecho y me metí
en la cama recordando por última vez en el día todo lo que había
vivido aquella tarde junto a Justin. Había sido increíble lo que
había hecho por mí y no sabía como agradecerle. Noté como mis
ojos se cerraban y se abrían lentamente, como si pesaran, y así
estuve unos minutos hasta que la imagen de aquel chico de ojos color
miel y hermosa sonrisa apareciera en mi mente antes de caer en un
profundo sueño.
Abrí mis ojos al escuchar el molesto
ruido del móvil vibrar en la mesita de noche y bufé tapando mi
cabeza con la almohada. Ignoré el móvil e intenté volver a dormir,
pero no lo conseguí. Maldije mientras me sentaba en la cama y
quitaba la sábana de mis pies mientras bostezaba. Cogí el móvil y
miré quien me había mandado un mensaje, era Nick, decía: ''Buenos
días, Emma, a las 16:00 debes estar en el vestíbulo, iremos al
estadio para ensayar.'' Hice una mueca con mis labios y tiré el
móvil en la cama suspirando mientras frotaba mis ojos. Pero tenía
que hacerlo, no aguantaba más. Corriendo me levanté de la cama y
caminé hasta la maleta para ponerme una camiseta de tirantes blanca,
un chándal negro junto a unas vans negras. Me recogí el pelo en una
coleta alta dejando un par de mechones caer por ambos lados de mi
cara. Guardé mi móvil en un bolsillo del chándal y bajé al
restaurante. Había poca gente, y gracias a Dios, no había nadie del
equipo todavía. Con una mano en mi boca disimulando recorrí el
buffet buscando algo para desayunar, pasé por tostadas, tortitas y
varias cosas más, pero yo seguí hasta buscar la fruta. Cogí una
manzana y salí de allí rápido para volver a mi habitación. Le di
el primer mordisco después de cerrar la puerta con mi pie y sentarme
en la cama y sacar mi móvil. El segundo mordisco lo di después de
estar unos minutos intentando que aquel primer trozo de manzana
bajara hasta mi estómago sin problemas, pero no fue tan fácil.
Suspiré tranquilizándome un poco y le di el tercer bocado, cerré
mis ojos al morder la manzana y noté como las lágrimas se comenzaba
a acumular en mis ojos. Corrí hacia el baño y tiré la manzana a la
basura mientras volvía hasta mi bolso y sacaba una botella de agua
de dos litros. Comencé a beber agua, sin parar, hasta llenar mi
estómago con un litro de ésta, dejé la botella en el lavabo y me
giré poniéndome de rodillas ante el váter para introducir segundos
después dos dedos de mi mano derecha en mi boca y así un par de
veces hasta ver que lo que tenía en el estómago subía por mi
esófago. Cogí de nuevo la botella de agua y bebí el litro que me
quedaba, ahora sí, volví a repetir el mismo proceso y devolví todo
lo que bebí y comí en lo que llevaba de mañana.
Llorando me levanté del suelo y
cepillé mis dientes. Ya estaba acostumbrada a hacer aquello casi
todos los días, y no solo una vez, podía llegar a hacerlo seis
veces. Volví a coger mi bolso y saqué el par de cuchillas de
sacapuntas que siempre llevaba conmigo, me encerré en el baño y me
quité las pulseras para desahogarme haciéndome más daño. Y podía
sonar raro, o podéis pensar que estaba loca, pero realmente, todo
aquello me hacía sentir bien.
Salí del baño a las 15:27, cuando
llamaron a la puerta. Peiné mi pelo con mis manos y suspiré
mirándome en el espejo antes de salir, ya había tapado mis cortes y
los moretones que me hice con pulseras y maquillaje. Cubrí un poco
mis ojeras y me dirigí hacia la puerta.
-Hola, chicos -sonreí al ver a Ian y
Alicia tras mi puerta.
-Hola, Emma -dijo Alicia- ¿Vienes a
almorzar? -mi estómago me comenzó a doler ante la idea pero sacudí
mi cabeza.
-Oh no, gracias, chicos, pero ya comí
una hamburguesa hace poco -mentí.
-Está bien -sonrió Ian- ¿Nos vemos a
las cuatro en el vestíbulo, entonces?
-Sí, allí estaré -dije sonriente
antes de cerrar la puerta.
Suspiré y froté mis ojos, intentando
ignorar la forma en la que mi estómago gritaba. No, definitivamente
no necesitaba el peso de las oreos que amaba Alfredo, o la grasa de
la pizza favorita de Justin. Tampoco necesitaba esa manzana a la que
le di tres bocados esa misma mañana. Encontraba fácil ignorar el
latido de mi estómago cuando rozaba con mis manos mis caderas gordas
y el vientre que sobre salía.
Bajé al vestíbulo y esperamos durante un par de minutos a que bajaran los que faltaban, cuando ya nos encontrábamos todos, nos montamos en las grandes furgonetas negras y nos dirigimos al estadio, que se encontraba a unos veinticinco minutos del hotel. Esta vez, me tocó junto a los bailarines, que hablaban sobre el concierto de aquel día, pero yo no prestaba mucha atención, simplemente me perdí observando los altos edificios por la ventanilla. Cuando al fin llegamos ya se escuchaba los gritos de las fans desde la cola. Todas esas personas estaban con Justin día tras día y aún así recibiendo insultos por amar a su ídolo seguían haciéndolo, realmente eran increíbles y muy fuertes. Y siempre pensaba... ¿Qué harían si un día se despiertan y ven que su ídolo se fue para siempre? Que nunca más van a poder volver a verlo en directo, ni poder abrazarlo, ni tener una nueva foto de él, no van a poder escuchar nuevas canciones, ni ir a nuevas giras... ¿Cómo se sentirían al perder a su ídolo?
Entramos en el estadio y Justin salió a observar el escenario mientras lo demás guardaban todo. Caminaba junto a todos los demás bailarines por aquel largo pasillo hasta llegar al escenario, subimos y soltamos las mochilas. Justin comenzó a reír y a correr por el escenario. Fruncí el ceño y miré a la persona que le seguía. Era uno de sus amigos, pero no lo conocía, me lo había cruzado el primer día de concierto, pero no hablé con él. Negué con mi cabeza mientras riendo entre dientes mordía mi labio inferior, eran un peligro. A los segundos se les unió Kenny y un par de guarda espaldas más y comenzaron a correr por todo el estadio. Justin y su amigo se montaron cada uno en un segway y comenzaron a avanzar con ellos seguidos por los guarda espaldas. El amigo de Justin chocó y cayó al suelo, comenzó a gatear pero un guarda espalda lo cogió y lo echó sobre su hombro, mientras, Kenny seguía corriendo tras Justin que esta vez se escapaba con un skate.
-¡Justin vamos tienes que prepararte! -gritó Kenny.
-¡No! Iré más tarde, ahora quiero salir con Za -dijo Justin riendo mientras giraba su cabeza para mirar a Kenny.
Sin que Justin se diera cuenta otro guarda espalda se colocó frente a Justin y lo cogió haciendo que casi se cayera del skate. Justin intentó soltarse y comenzar a correr, pero no lo consiguió. El guarda espalda se lo echó en su hombro y se lo llevó dejándonos a todos los bailarines riendo. Nick avisó a Dj Tay James para que pusiera la música y comenzásemos a ensayar. ''All Around The World'' llenó el estadio haciendo que me perdiera en aquellos movimientos de baile y entrara en mi mundo.
Todo iba bien hasta que noté como mientras ensayábamos ''Boyfriend'' mis piernas comenzaban a temblar. Aguanté hasta terminar la coreografía y me senté bebiendo un poco de coca cola para que se me pasara el mareo. Cuando más o menos se fue entré en el backstage y nos comenzamos a preparar para la actuación. Estaba nerviosa como siempre antes de salir del escenario, y si supiera lo que iba a ocurrir no hubiera salido a bailar.
Bajé del escenario después de terminar de bailar Baby y dejamos a Justin hablando con sus Beliebers unos segundos. Iba caminando por el largo pasillo hasta llegar al backstage y notaba como todo me daba vueltas. Comencé a tambalearme y coloqué mi mano sobre el hombro de Alicia, la miré y ella corriendo me miró preocupada. Justin ya había bajado del escenario y se acercaba a nosotros mientras hablaba con su amigo. Le miré antes de caer al suelo. Alicia e Ian corriendo llamaron a un médico y me metieron en el backstage. A los segundos apareció el doctor con su maletín acompañado de Justin, que se le veía un poco nervioso. No escuchaba ni veía muy bien, pero lo último que recuerdo y pude entender bien fue a Justin pidiéndole al doctor que no contara nada de lo que pasaba.





